El viaje con nuestras bicicletas eléctricas nos conducirá hoy, en el atardecer y a través del agua, a un lado parcialmente olvidado de la vibrante metrópoli de La Habana, centro de santería y de la antigua trata de esclavos. El oriente de la Bahía de La Habana tiene un encanto y originalidad particulares, y rara vez es visitado por turistas, porque muchos ni siquiera saben cómo llegar a esta parte de la ciudad. ¡Prepárense para una aventura con nuestras inusuales rutas!
Esta ruta nos inundará con impresiones de la auténtica vida cotidiana cubana. Nos sumergiremos en el mundo de la santería importado de África por los esclavos y conocerán también cómo la metrópoli solía defenderse de los ataques externos en el pasado. A este otro lado de la fascinante ciudad de La Habana, gran parte de la historia se ha preservado. Una parte esencial de este recorrido, lo serán las paradas en algunos de los lugares más famosos de la ciudad, pero también en otros desconocidos. La vista de La Habana con su mar de luces les va a fascinar, la ciudad cambia de traje en la noche y lucirá totalmente diferente.
Para este viaje nocturno, nuestro guía nos esperará con las bicicletas eléctricas, en Calle 21 # 507A entre D y E, Vedado. En los meses de abril a septiembre a las 19:00 horas y en los meses de octubre a marzo a las 18:00 horas. Como alternativa y previa solicitud, se puede organizar otro punto de encuentro para grupos privados). Después de una breve explicación sobre las bicicletas, el estado de las carreteras cubanas, el ajuste de la altura individual para cada cliente, seguido de información sobre las reglas del tráfico en la ciudad, comenzaremos nuestro recorrido. Los medios de transporte en Cuba suelen ser diferentes a los que estamos acostumbrados, esto lo notarán rápidamente en nuestro recorrido de descubrimiento hacia la Bahía de La Habana.
Pedalearemos hacia La Rampa, a lo largo del antiguo Hotel Habana Hilton, renombrado como Hotel Habana Libre poco después del triunfo de la revolución, y, pasando también por el Hotel Nacional, donde la mafia se sentía “como en casa”, llegaremos al Malecón, que es, a decir de muchos, el paseo marítimo más bello del mundo. De ahí, nos dirigiremos al muelle del ferry de La Habana, donde tomaremos una “Lanchita”, como cariñosamente llaman los cubanos a sus transbordadores marítimos, utilizados casi exclusivamente por ellos, en la que navegaremos hasta el otro lado de la Bahía.
Si aún está abierta, visitaremos la Iglesia de Nuestra Señora de Regla. Las impresiones que recogeremos en nuestro camino alrededor de la Bahía hacia El Cristo, serán inolvidables. En el Cristo nos espera una vista inigualable de La Habana de noche.
Antes de dirigirnos a Casablanca para tomar la lancha de regreso, podremos ver la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, la Comandancia del Che, que conserva aún su mobiliario original (que a esta hora podremos ver solo desde el exterior), así como el Castillo de los Tres Reyes del Morro. Luego de regresar a la metrópoli, tomaremos un coctél y continuaremos en nuestro recorrido hacia el punto de partida. La Habana se percibirá totalmente diferente, bajo la luz de la luna.